Warning: Creating default object from empty value in /home/urbincas/public_html/blog/wp-content/plugins/download-monitor/classes/download_taxonomies.class.php on line 154

Warning: Creating default object from empty value in /home/urbincas/public_html/blog/wp-content/plugins/download-monitor/classes/download_taxonomies.class.php on line 154

Warning: Creating default object from empty value in /home/urbincas/public_html/blog/wp-content/plugins/download-monitor/classes/download_taxonomies.class.php on line 154

Warning: Creating default object from empty value in /home/urbincas/public_html/blog/wp-content/plugins/download-monitor/classes/download_taxonomies.class.php on line 154
Transmitir lo que aportan los valores del deporte
968 510 380
opinión

Transmitir lo que aportan los valores del deporte

10 julio, 2012 por

empresa cartagena

Jose Vicente Lledó (@jvlledo) es una de esas personas que da gusto tener en un equipo. En el #UrbinEquipo. Un auténtico Consultor Personal Experto en Hogares, que asesora a todas aquellos que venís a ver nuestras promociones de viviendas en Santa Pola, Playa de San Juan o Guardamar.

Nos dejó este artículo para nuestra revista Entrelares y la verdad un texto para reflexionar. Gracias José Vicente.

Podríamos empezar este artículo preguntándonos:

¿Qué tienen que ver los valores del deporte con los valores empresariales o los valores que debemos tener dentro de un grupo de trabajo o en la vida misma? En mi opinión, tienen mucho que ver.

Esta afirmación que hago ha quedado refrendada,
y siempre que tengo ocasión visito las instalaciones deportivas de El Campello (Alicante) para ver entrenar a mi hijo, donde recibo circulares con los valores que intentan transmitir a los niños que empiezan ahora a practicar deporte (en mi caso concretamente, el fútbol) y pienso, y lo digo sinceramente, que si aplicáramos estos valores en el mundo empresarial seguramente a muchas empresas, a pesar de los ciclos estructurales de la economía que puede tener un país, les iría mejor.

He vivido como he podido el proceso de integración y aprendizaje de mi hijo en el fútbol y puedo decir que cada día, después del entrenamiento, cuando regreso a casa y hablo con él, me enseña algo, cuando me entrega una circular del entrenador con las normas,
previsiones, etc., me enseña algo, las pocas veces que he hablado con su entrenador, me ha enseñado algo.

Pero os preguntaréis: ese algo que se enseña, ¿qué es?
VALORES.
Al principio mi hijo creía que el que metía los goles era el mejor, pero poco a poco le han ido enseñando que forma parte de un equipo y que sin ese equipo no podría meter los goles, no sería nadie. Poco a poco se ha dado cuenta de que forma parte de un equipo, un equipo que tiene un objetivo común.

¿Y cuál es el objetivo común que tiene un equipo de jugadores benjamines
de fútbol? Seguramente la mayoría respondería “ganar partidos”. Pues no. Si pensamos así estamos equivocados, el objetivo es que se formen como deportistas, y
lo más importante: que se formen como personas.

Mi hijo ha aprendido a compartir vestuario con sus compañeros, a pasar el balón, a ayudar al equipo, a marcar se un horario de entreno todos los días, a ser alegre, a
ser responsable y a tener respeto por los demás. Señores, ¿de qué estamos hablando? ¿de deporte solo o de valores que podríamos aplicar, por ejemplo, en nuestra empresa, en nuestro día a día?

Actualmente estoy trabajando en una empresa y tenemos un equipo comercial, y a veces cuando estoy descansando en mi casa me pregunto; ¿Por qué no somos capaces de aplicar los valores que nos enseña el deporte en las empresas? Si trabajamos en un grupo de compañeros,

¿por qué no podemos pensar que formamos parte de un equipo de fútbol, que el goleador no es nadie sin el resto del equipo y que, por ejemplo, el director comercial o el director de producción no son nadie sin el eslabón más pequeño de su equipo?

Estaría bien que trasladáramos los valores que nos enseña el deporte a nuestras empresas, valores como el compañerismo, el respeto, la humildad, el trabajo, la
puntualidad, la motivación, la superación, el reconocimiento, la responsabilidad, el esfuerzo…

Estoy seguro de que sería positivo aplicar estos valores a toda empresa. A un futbolista le enseñan desde pequeño a cooperar, a motivarse, a ser solidario con los demás, a no despreciar a nadie y por encima de todo a superarse a sí mismo, a no increpar a los demás, sino que cuando alguien es mejor hay que reconocerlo y felicitarle. No hace falta solo tener una buena forma física para triunfar en cualquier deporte, sino que
hay que ser constante y responsable en el trabajo.

Recuerdo que estaba al lado del padre de un compañero de mi hijo en el equipo y le preguntó al entrenador: “Mi hijo es bueno, ¿verdad? ¿juega bien?”. El entrenador le
respondió: “Sí, juega bien, pero ahora son pequeños y lo importante es que se eduquen en el deporte y transmitan estos valores a la vida cotidiana”.

Le explicó que un futbolista puede ser bueno cuando es pequeño, pero se puede estancar por diferentes motivos y no llegar a nada, y otro menos bueno puede llegar más
lejos con constancia, educación y profesionalidad.

Un buen futbolista nunca pierde el ánimo cuando las cosas salen mal, apliquémoslo ya no solo al mundo empresarial sino a nuestro día a día. No nos podemos desanimar cuando las cosas salen mal, y más en estos tiempos tan duros para las empresas. Hay que ser profesional, luchar y esforzarse por dar todo lo que llevamos dentro, por dar todos los valores que nos han enseñado desde pequeños.

Hay que esforzarse por superarse, no resignarse ante la derrota, sí reconocerla cuando te toca pero nunca resignarse. Un buen deportista nunca busca el lucimiento personal sino que antepone los intereses de su equipo a los suyos propios, y el buen deportista sabe que lo que importa es participar y sobre todo hacerlo de forma limpia.
Este artículo es parte de nuestra revista Entrelares. Puedes recogerla en cualquiera de nuestras oficinas, o leer online. Esperamos que te guste.

 

 

Esta entrada también está disponible en: Inglés

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *