Ni esta Maria Antonieta es la Reina de Francia que finalmente murió en la guillotina ni escabel es un personaje, ni siquiera un instrumento musical con ese nombre tan sonoro, a mi particularmente me parece un nombre bonito, recuerdo que lo escuché por primera vez en un juego de aquellos que mediante mímica debías adivinar una palabra, y esta era “Escabel” pero que nadie acertó,
¿Qué es un escabel?, os preguntareis muchos de vosotros que aún no lo conocéis, pues es una banqueta o taburete pequeño que se pone delante la una silla o sillón para que descansen lo pies, ¿pero, fue ese siempre su uso? Pues ya os adelanto que no, en la época de los romanos ya lo utilizaban como ayuda para subir a aquellas camas tan altas, se trataba de una banqueta con diferentes alturas, blandas y tapizadas con bonitas y caras telas.
No es difícil encontrar en nuestros hogares un escabel, hace unos años se pusieron de moda, son útiles y prácticos pero incluso en una decoración moderna y minimalista también los encontramos en versiones más evolucionadas, escabeles de reciclaje, pero con el mismo fin, i en la ilustración os muestro el modelo tan famoso llamado Barcelona. No obstante, no os olvidéis que es un “Chaise longue” sino un silla con reposapiés, de una forma o de otra ¡a descansar los pies!, que de vez en cuando falta nos hace.

Y en decoración ¿qué es una “María Antonieta”? pues son sillas o sillones a los que llamamos estilo María Antonieta porque datan de aquella época, la época de Luis XVI, utilizaban maderas de caoba rematadas con adornos dorados.
Actualmente muchas replicas de los sillones estilo María Antonieta están tapizados en forma de Capitoné, generalmente utilizado en los respaldos de un sillón o silla acolchado de manera que el relleno queda sujeto con botones, formando estos unos dibujos regulares con relieve. Actualmente muy utilizado en los cabeceros de las camas, quedan perfectos tanto para una decoración clásica o moderna. Podéis ver multitud de ejemplos de sillas Antonieta en este blog que nos ha encantado.
El sofá Chester, un eterno en la decoración, nació en Inglaterra a finales del siglo XVIIl, cuentan que un conde lo encargó a un
carpintero para que los cabelleros de los clubs londinenses no tuvieran que adoptar posturas poco decorosas, lo consiguió teniendo el respaldo y los brazos del sofá la misma altura, al final vamos a terminar creyendo que todo tiene un por qué, lo digo por aquellos que aún no lo creen.
¡ Vive el descanso!
María José Florenciano
Gracias por sus fotos a :
