Calidad, Industrialización, Urbincasa Team, UrbinEquipo

“El futuro de la edificación pasa por la sostenibilidad y eficiencia de las viviendas”

15 enero, 2020 por

Antonio Guzmán  ha sido una de las últimas personas en incorporarse a la «familia de Urincasa». Tras pasar los últimos ocho años trabajando en Brasil, este arquitecto técnico no dudó ni un instante en aceptar el reto de la compañía cartagenera. «Aquí no solo puedo trabajar en una empresa sólida, con una importante trayectoria de más de 50 años  y una gran proyección de futuro, sino que también tengo la oportunidad de formar parte de un gran equipo de trabajo con mucha experiencia y profesionalidad», confiesa Guzmán en esta entrevista.

El pasado mes de septiembre llegaste a la “familia” de Urbincasa, ¿por qué decidiste trabajar aquí?

Tras pasar los últimos ocho años trabajando en Brasil, decidí que era el momento de regresar a España. Después de valorar algunas propuestas, me decanté por Urbincasa, ya que su proyecto me atrajo desde el primer momento. No solo tenía la oportunidad de trabajar en una empresa sólida, con una importante trayectoria de más de 50 años en el mercado y una gran proyección de futuro, sino que también vi, por la filosofía de la compañía y la manera de trabajar, que aquí podría ser una persona más del equipo y no un “número” dentro de una organización, por muy grande que ésta fuese o por los proyectos atractivos que pudiera tener. Eso me gustó muchísimo. En Urbincasa hay un gran equipo con mucha experiencia y profesionalidad.

Además de Antonio, encontramos en el Departamento Técnico (de izquierda a derecha) a Carmen, María José, Ignacio, Fernando, María Jesús y Domingo.

Como Director del Departamento Técnico de Urbincasa, cuéntanos, ¿en qué consiste tu trabajo? ¿Cómo es tu día a día?

Básicamente, mi trabajo consiste en dirigir el Departamento Técnico, supervisando el ciclo de vida de los proyectos, desde su concepción hasta su finalización, así como llevar el control de la calidad, los plazos y el  control económico de las promociones, gestionando un equipo de directores de proyecto y trabajando conjuntamente en los puntos que precisen, desde la revisión de proyectos técnicos, planning de obras, contrataciones, control del avance físico financiero, hasta las posibles incidencias de obra y coordinación general.

Entre los retos del sector inmobiliario, la industrialización juega un papel clave a corto-medio plazo. ¿Cómo afronta Urbincasa este importante cambio en el modelo de la construcción? 

Con gran entusiasmo. Sin duda, uno de los apartados que más interesa a Urbincasa es la innovación tecnológica, para dar a nuestros clientes los productos más actualizados posibles y la industrialización del proceso constructivo. Con la implantación de estos procesos automatizados y controlados conseguiremos reducir los plazos de entrega de la vivienda al cliente, mejorar el nivel de calidad de nuestras promociones, generar menos residuos y ruidos y disminuir  el consumo de agua y electricidad en la obra.

Todo son ventajas, por ello, a nivel técnico, estamos centrando nuestro esfuerzo en incorporar un sistema de industrialización que repercutirá, en definitiva, en un mejor servicio al cliente, así como una mayor optimización en la ejecución de la obra, simplificando los procesos y siendo a la vez mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Al hablar de industrialización es inevitable pensar en módulos prefabricados, en cómo están cambiando, por ejemplo, la construcción de baños y cocinas. ¿Es ésta la auténtica revolución de la industrialización?  

No se trata solo de incorporar módulos prefabricados a la obra, es bastante más complicado. El proceso de industrialización tiene sentido en el momento en el que conseguimos reducir el plazo de ejecución de la obra y esta reducción compensa el sobrecoste de la prefabricación. La idea es trabajar en paralelo con diferentes disciplinas para acortar los plazos dentro de la edificación, siendo necesario que el edificio sea proyectado con esa premisa, no solo con la modulación de los cuartos de baño o cocinas, sino que también debemos contemplar cerramientos de fachada, tabiquería interior… y demás elementos que nos permitan recortar realmente los plazos de entrega. Es un conjunto de propuestas que deben estar alineadas a un fin.

 Por ello, es importante que el proceso de industrialización comience en la fase de diseño conceptual del edificio. Su diseño tiene que estar definido y desarrollado para la búsqueda de soluciones prefabricadas a diferentes niveles, combinando la construcción tradicional con los procesos industrializados. Pero este proceso también exige de una fábrica y de una logística para el transporte, elementos importantísimos en la cadena pues de su funcionamiento dependerá la viabilidad del proyecto.

Aparte de cumplir con los plazos, ¿qué otras necesidades demandan las empresas promotoras y constructoras de viviendas?

El sector de la construcción tiene un problema “endémico”: adolece de mano de obra cualificada, lo que condiciona, sin lugar a dudas, el ritmo de producción de las obras. Aparte, como empresa promotora, también arrastramos unos costes añadidos debido a los retrasos en la concesión de licencias y los procesos administrativos. Este impacto se traduce en un sobrecoste importante para la empresa, con todo lo que esto conlleva, de ahí nuestra demanda constante para agilizar dichos trámites.

Los Edificios “Nearly Zero Energy Building” (los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo) ya están aquí. ¿Conseguiremos que las casas del “futuro” sean cien por cien eficientes?

La tendencia es clara y pasa por la construcción de edificios sostenibles y de emisiones prácticamente cero. Los últimos avances del sector se están centrando en conseguir una mayor eficiencia energética. De hecho, ha subido muchísimo el estándar de calidad de las edificaciones, en cuanto a suficiencia energética, de las viviendas. Estamos entregando casas más autosuficientes que hace unos años. En la construcción de edificios residenciales falta todavía un poco para llegar a la implantación definitiva de estándares de eficiencia, como el Passivhaus, para reducir las necesidades de calefacción y refrigeración, y que hoy por hoy, conllevan un alto coste de adquisición que el mercado no asume.

«El cliente debe entender que está comprando una vivienda con unas calidades muy superiores a las que se establecían hace unos años, y por tanto, el precio es mayor, debiendo analizar la economía que tendrá en los próximos años por el ahorro en el consumo de energía eléctrica. El futuro está en la búsqueda de soluciones inteligentes y en la sostenibilidad y eficiencia de nuestras viviendas. Es un proceso complejo pero, sin duda, vamos por buen camino». 

Háblanos de tu etapa en Brasil, ¿qué puedes contarnos de tu trabajo allí? ¿Qué conclusiones puedes extraer de esta experiencia?

En Brasil estuve trabajando en diferentes proyectos de edificación residencial, hoteles y centros comerciales. Los edificios residenciales que construí en este país eran muy verticales, de 20 a 32 plantas, con viviendas de clase A, con una superficie de 230 a 400 m2 por vivienda, y donde los propietarios realizaban una personalización muy alta de sus apartamentos. También construimos residenciales para 320 viviendas en dos torres de 2 plantas cada una, apreciando una densidad de ocupación mucho mayor a la que tenemos en España. En esta etapa destacaría además la construcción de un conjunto residencial de 270 viviendas en bloques plurifamiliares de 2 plantas con un hotel y un centro comercial abierto dentro del desarrollo. Son obras de un volumen mayor del que se venía ejecutado en España en los últimos 10 años.

Lo cierto es que fueron 8 años importantes en mi vida, en los que pude seguir trabajando y construir más de 600 viviendas y 8 promociones en un momento muy difícil en España, donde no había obras por estar el país completamente inmerso en la crisis económica. Tuve la  oportunidad de conocer una cultura muy diferente a la nuestra, con otras costumbres y otros valores, un nuevo idioma, una forma de trabajar distinta y descubrir, en definitiva, un país fantástico y que invito a todos conocer.

Una vez que conocemos tu trabajo, queremos conocerte mejor a ti:

  • En tu casa nunca puede faltar: café
  • En cuanto a música, ¿escuchas algo en particular?  Sin duda, U2
  • ¿A qué huele tu casa?  A limpio y a café, claro
  • Un libro: me quedo con dos: “Los pilares de la tierra” y “El  médico”. ¡Me apasiona la novela histórica!
  • ¿Y una película? “Gladiator”
  • ¿Una frase que te defina? Más que una frase, me quedo con una reflexión: las personas tenemos gran facilidad para proyectar, para decir qué vamos a hacer pero nos cuesta concretar, materializar lo que queremos y comprometernos con fechas y plazos. Muchas veces no se trata de un problema de motivación, sino de disciplina. Si no conseguimos fijar las metas y llevar a cabo acciones concretas, difícilmente podremos cumplir los objetivos y “el castillo siempre se quedará en el aire”.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *